Este estudio se centra en los yacimientos paleontológicos de Lanzarote y La Graciosa como testigos clave de los cambios climáticos ocurridos hace 130.000 años. El libro recoge una investigación multidisciplinar sobre la evolución del clima y la geología insular.
Uno de los aspectos más destacados del libro es el estudio del yacimiento de Berrugo, una zona de arena fosilizada que quedó sepultada bajo urbanizaciones y el puerto Marina Rubicón. Este enclave despertó el interés de científicos de todo el mundo, ya que el yacimiento contenía restos fósiles de especies desaparecidas en Canarias. Fue una pieza clave para entender los cambios climáticos del pasado, pero terminó desapareciendo bajo el desarrollo turístico.
El libro advierte sobre el impacto de la construcción en la pérdida de estos lugares únicos. La combinación de restos marinos y lavas volcánicas en la zona de Berrugo era algo poco común en el mundo y permitía a los científicos obtener datos valiosos sobre el clima del pasado. Sin embargo, como ha ocurrido en otros puntos de Lanzarote, la urbanización y las infraestructuras han borrado estas huellas de la historia natural. La investigación de Meco nos recuerda la importancia de proteger estos enclaves, no solo como testigos del pasado, sino también para entender mejor el presente y el futuro del clima en nuestro planeta.